29 de Mayo de 2009
Ética, moral, honor, espiritualidad, son un bagaje indispensable si se quiere ser persona.
Los valores tradicionales están en crisis, pero no es porque hayan dejado de existir, están y estarán siempre presentes al alcance de cualquiera que sienta inquietud por enriquecer su existencia. No sólo los niños precisan de la orientación necesaria para conocer esos valores, muchos adultos, demasiados, deberían ser reorientados por carecen de ellos.
En una civilización avanzada como es la nuestra, los medios de comunicación, prensa y sobretodo televisión llegan a todos los hogares, desde el más alto al más humilde, que gran oportunidad podrían suponer esos medios para dar a conocer y cultivar los valores esenciales que servirían de guía para orientar la existencia, consiguiendo así mejorar la calidad de las personas y por ende una sociedad más perfecta.
Familia y educación son esenciales para inculcar valores, pero sí la familia falla, como actualmente ocurre, la separación de los padres en muchas ocasiones por causa del bajo nivel moral imperante, crean un vacío que la educación podría suplir. Aquí nos encontramos con otro problema, los maestros han sido apeados de la que por muchos años fue una de sus más importantes funciones…la educación, ya no son educadores son únicamente enseñantes, se les obliga e instruye para que se limiten a dar clase y dejen las cuestiones de educación moral en manos de la familia. Triste decisión es esa cuando la familia “hace aguas”. Sin esas enseñanzas tan necesarias es imposible desarrollar adecuadamente un pensamiento ético.
Afortunadamente existen instituciones principalmente privadas que se ocupan de fomentar actitudes de calidad humana. Su encomiable labor se encuentra muy dificultada por el bombardeo diario que todos sufrimos desde casi todas las cadenas de televisión, programas de manifiesto mal gusto donde la vulgaridad, grosería, y los comportamientos amorales aparecen como cosas normales, son el veneno con que se socavan los principios más básicos. Es preocupante la gran audiencia de la telebasura, lamentablemente es un termómetro que indica claramente la temperatura mental de gran parte del país, la fiebre es muy alta, la enfermedad grave, faltan principios, se carece de valores, y sin ellos el tránsito por esta vida no tiene transcendencia.
Servir equivale a servicio, servicio hacia los demás, actualmente que poco se sirve al prójimo, el egoísmo domina las actitudes y lo que se intenta es servirse de los demás, dominando la tendencia actual…el hedonismo materialista.
Los valores emanan del deseo del ser, expresan la esencia del hombre, le dan calidad humana, están en lo más profundo de su conciencia y en ellos se basan sus decisiones
El materialismo consumista ha llevado a una gran parte de la sociedad a no apreciar los valores, su sensibilidad humana se ha nublado hasta el punto de valorar a las personas por su poder económico sin importar como lo hayan conseguido.
Una vida sin valores es una vida sin sentido, quienes carecen de un código de conducta tan sólo pueden aspirar a una existencia instintiva, lo cual les lleva ineludiblemente hacia conductas faltas de ética.
Mario Blanco.
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